El Grupo ha presentado su Informe de Sostenibilidad 2025, en el que recoge avances en su desempeño ambiental, social y de gobernanza en un ejercicio marcado por el impacto del cambio climático y el aumento de los costes en el sector oleícola. Entre los principales hitos, la compañía ha logrado reducir sus emisiones de CO₂ en transporte y mantener el 100% de su plantilla con contratos indefinidos
La organización ha rebajado la intensidad de emisiones a 112 g/km y ha reducido sus desplazamientos a 3.919 kilómetros, mejorando la eficiencia logística. Además, ha alcanzado un 60% de cumplimiento de sus objetivos ambientales y un 80% en el ámbito social
Grupo Interóleo ha presentado su Informe de Sostenibilidad 2025, en el que refleja avances en eficiencia ambiental y estabilidad laboral en un ejercicio condicionado por el impacto del cambio climático, la volatilidad de los costes y la incertidumbre internacional en el sector oleícola.
Entre los principales resultados, la compañía ha logrado reducir las emisiones de CO₂ asociadas a los desplazamientos de su personal, al tiempo que mantiene el 100% de su plantilla con contratos indefinidos, en un contexto especialmente complejo para la actividad.
En concreto, Interóleo ha rebajado la intensidad de emisiones de estos desplazamientos de 124 g/km en 2024 a 112 g/km en 2025, al mismo tiempo que ha reducido los kilómetros recorridos de 5.331 a 3.919, mejorando así la eficiencia de su operativa interna.
Cabe destacar que estos datos no incluyen el transporte en cisternas, al tratarse de un servicio externalizado.
El ejercicio ha estado marcado por episodios meteorológicos extremos -como el denominado “tren de borrascas”- que han puesto de manifiesto la vulnerabilidad del cultivo del olivar, así como por un entorno geopolítico inestable que ha incrementado el precio de carburantes y fertilizantes, impactando directamente en los costes de producción y en la rentabilidad del sector.
En este contexto, el informe sitúa el cambio climático y el incremento de los costes energéticos entre los principales riesgos para la actividad, con efectos directos sobre la producción, la planificación agrícola y la competitividad del aceite de oliva. Interóleo ha alcanzado un 60% de
cumplimiento de sus objetivos ambientales, aunque reconoce que todavía se encuentra en una fase inicial en la medición de indicadores clave, como la huella de carbono o el consumo energético, dentro de un proceso progresivo de integración de criterios ESG en su modelo de gestión.
La compañía identifica como principales impactos ambientales el consumo energético, las emisiones asociadas al transporte y la generación de residuos, ámbitos en los que concentrará sus futuras líneas de mejora. En este sentido, Interóleo impulsa iniciativas vinculadas a la economía circular, como el desarrollo de proyectos orientados al aprovechamiento de subproductos del olivar para la generación de energía renovable.
El valor de las personas como motor de eficiencia
En el plano social, Interóleo presenta resultados especialmente sólidos, con una estructura organizativa reducida pero altamente comprometida, formada por 9 personas. La compañía mantiene el 100% de contratos indefinidos y registra un índice de clima laboral de 4,21 sobre 5 y un índice de bienestar organizacional de 4,24 sobre 5, además de haber cumplido el 80% de sus objetivos sociales. Estos datos reflejan un entorno laboral positivo y un alto grado de compromiso, si bien el informe señala oportunidades de mejora en la comunicación interna y la coordinación entre áreas.
El documento también pone de relieve el aumento de la presión normativa en materia de sostenibilidad y la necesidad de adaptación progresiva del sector a los nuevos marcos europeos. En este sentido, Interóleo ha reforzado su modelo de gobernanza mediante la implantación de políticas en ámbitos como derechos humanos, compras responsables y comunicación ética, apoyadas en un sistema de gestión basado en la norma SGE21.
El análisis de doble materialidad realizado en 2025 identifica como prioridades estratégicas el cambio climático, el incremento de los costes energéticos y de fertilizantes, la calidad y trazabilidad del producto, las condiciones laborales y el cumplimiento normativo, en un contexto en el que la sostenibilidad se consolida como un elemento clave de competitividad.
Interóleo, que actúa como nexo entre productores y mercados nacionales e internacionales, refuerza así su posicionamiento como actor relevante en la comercialización de aceite de oliva virgen extra y en la mejora de la competitividad del sector.
El informe concluye que la organización cuenta con una base consolidada en gobernanza y dimensión social, mientras avanza en la estructuración y medición de su desempeño ambiental, con el objetivo de adaptarse a los retos climáticos y regulatorios del sector oleícola en los próximos años.
Fonte: Interóleo

















































